Fallecimiento debido a la pandemia de gripe española
La devastadora pandemia de gripe española de 1918 azotó a la ciudad de Nueva York con una fuerza implacable hacia el final de la Primera Guerra Mundial, cobrándose miles de vidas y colapsando los servicios de salud locales. A medida que la movilización bélica concentraba a tropas y civiles en trenes, puertos y centros urbanos, el virus se propagó con alarmante rapidez entre la población. Esta profunda crisis de salud pública no solo alteró drásticamente la vida cotidiana y los servicios municipales, sino que también dejó lecciones permanentes en la infraestructura sanitaria y en las estrategias de respuesta ante emergencias epidemiológicas de los Estados Unidos.
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